Antes de empezar
- Un juguete conocido y un segundo objeto similar
- Recompensa que disfrute
Elige un nombre breve para un juguete y úsalo siempre igual. Empieza con ese único objeto a la vista, sin otros juguetes alrededor. No necesitas comprobar cuántas palabras aprende.
Supervisa toda la actividad. Usa un suelo estable, deja una salida libre y permite que termine cuando quiera. El tiempo indicado incluye pausas y puede ser menor.
PASO A PASO, SIN PRISAS
Así se juega.
- 01
Nombra el juguete cuando ya se acerca a él y comparte un momento agradable. Repite en sesiones cortas.
- 02
Cuando la asociación sea familiar, di su nombre una vez antes de una aproximación fácil al mismo objeto.
- 03
Solo después añade un segundo juguete separado. Celebra acercarse al nombrado y ayuda mostrando el primero si se confunde.
Hazlo más fácil
Retira el segundo objeto y vuelve a jugar con uno, nombrándolo en contexto.
El siguiente pequeño paso
Cambia de lado los mismos dos juguetes. No añadas más palabras hasta que la situación resulte clara y siga participando con ganas.
Errores que puedes evitar
Pedir dos nombres nuevos a la vez mezcla tareas. Tampoco repitas la palabra muchas veces mientras mira otra cosa ni lo corrijas por elegir distinto.
Si hoy no le interesa
Utiliza un juego compartido normal sin preguntas. La palabra puede seguir apareciendo en situaciones agradables, sin exigir una respuesta.
Cuida estos detalles
No hace falta que recoja ni entregue el objeto. Si protege juguetes, evita esta dinámica sin apoyo individual.
Cuándo parar
Termina si se aparta, deja de participar, se frustra, intenta ingerir el material o muestra fatiga. No lo retengas para completar la sesión. Si aparece dolor o dificultad respiratoria, detén la actividad y consulta al veterinario.
Preguntas que pueden surgir
¿Cuándo pongo el segundo juguete?
Cuando el primero y su palabra sean familiares en varias sesiones sencillas. No hay un número de días obligatorio.
¿Todos los perros aprenderán varios nombres de objetos?
No se puede prometer. Experiencia, motivación y claridad de la práctica influyen; disfrutar de un solo objeto ya es una actividad válida.








