Antes de empezar
- Un premio pequeño adecuado
- Manos limpias y un lugar tranquilo
Siéntate de lado o a su altura cómoda. Usa porciones pequeñas y presenta las manos bajas, sin ponerlas encima de su cabeza. Una sola persona participa y el perro conserva una salida libre.
Supervisa toda la actividad. Usa un suelo estable, deja una salida libre y permite que termine cuando quiera. El tiempo indicado incluye pausas y puede ser menor.
PASO A PASO, SIN PRISAS
Así se juega.
- 01
Deja que vea el premio y guárdalo sin apretar en una mano. Presenta ambas manos cerradas suavemente y a la misma altura.
- 02
Espera una aproximación tranquila con la nariz. Abre la mano que tiene el premio y deja que lo tome sin pellizcarlo con los dedos.
- 03
Cambia de mano de vez en cuando y repite pocas veces. Si elige la vacía, muestra las dos y vuelve a empezar de forma más fácil.
Hazlo más fácil
Empieza con una sola mano, medio abierta, para que huela el premio sin tener que adivinar.
El siguiente pequeño paso
Muestra dos manos abiertas y después ciérralas suavemente a la vista del perro. Alterna el lado sin una secuencia fija. Una aproximación a la mano correcta es suficiente; no le pidas un golpe de pata.
Errores que puedes evitar
Esperar un toque perfecto, retirar la mano cuando se acerca o reírse de los fallos hace menos clara la propuesta. No aprietes el puño ni escondas comida detrás de tu espalda durante mucho tiempo.
Si hoy no le interesa
Ofrece el premio en una palma abierta. Si no se acerca, aparta las manos y deja la actividad. Si solo busca morder o arañar, esta versión no le resulta adecuada hoy.
Cuida estos detalles
Si rasca, muerde o se excita, abre la mano y termina. No mantengas el alimento inaccesible para provocar insistencia.
Cuándo parar
Termina si se aparta, deja de participar, se frustra, intenta ingerir el material o muestra fatiga. No lo retengas para completar la sesión. Si aparece dolor o dificultad respiratoria, detén la actividad y consulta al veterinario.
Si juegas con premios
Si usas comida, utiliza algo que ya tolere y descuéntalo de su cantidad habitual. No es necesario usar alimentos nuevos ni aumentar su ración.
Preguntas que pueden surgir
¿Qué hago si elige la mano vacía?
Ábrela con calma y muestra dónde estaba el premio. En la siguiente ronda utiliza una sola mano medio abierta; no hay penalización ni obligación de volver a intentarlo.
¿Sirve para enseñarle a dar la pata?
Aquí buscamos una aproximación tranquila con la nariz. Si ofrece la pata, baja la dificultad; no hace falta añadir otro comportamiento.








